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EL CAMINO HEROICO Y LA IMPORTANCIA DEL EGO

          El estado de desorden es la esencia misma del Ego. El Ego es divisivo, en el Ego se establecen dos principios básicos: el principios de polaridad y el principio agresión, representados por los arquetipos del Guerrero y del Huérfano respectivamente, los procesos de aislamiento y de escisión tienen lugar aquí.

          El Viajero Heroico siente alegría, sufrimiento,  se deprime, etc. Todo ello le sucede a él y por consiguiente busca su salvación, su redención y su bienestar. Todo se centra en él, en sí mismo. Aún cuando consigue dejar de sufrir en éste punto de su camino, ese bienestar se origina desde un Ego en pleno desarrollo y afianzamiento, esto es solo un estado paliativo momentáneo que no hace otra cosa que manifestar de forma clara e inequívoca la cualidad polar inherente al Ego.

          Esta actividad Egocéntrica tiene que ver con que en éste estadío del Viaje Heroico, vivimos sin vincularnos verdaderamente, ya que no existe otra cosa que nuestro dolor, nuestra alegría, nuestro pesar, nuestro sufrimiento, nuestros bienestar, etc. el otro está ahí separado de nosotros. Nos casamos, tenemos trabajos, somos padres, hijos, etc. todo desde la desvinculación.

          Yo tengo mis necesidades, mi marido, mi esposa, mi jefe, mi hermano, etc. tiene las suyas, y cada uno pretende satisfacerlas, y el conflicto sobreviene. Básicamente porque desde un Ego poco trabajado no podemos entender, y mucho menos poner en práctica el punto conciliador, hacer la síntesis.

         Este aspecto de desvinculación, de atender solo a mis necesidades es el origen de todos los desordenes (sufrimientos) psico -emocionales. Cuando digo de desvinculación, quiero decir también, carencia de contacto. Carencia de contacto con el otro, y por supuesto con nosotros mismos. Aunque parezca una contradicción en sí misma, decir que desde el Ego estamos pendientes de cubrir nuestras necesidades por un lado, y por otro afirmar que no contactamos con nosotros, no es así. Estar en contacto con nosotros significa estar en contacto con  nuestro Espíritu, el encargado de manifestar nuestra esencia y nuestra experiencia vital. Y desde el Ego eso es imposible.

          La tesis y la antítesis parecen ser las únicas posibilidades en el paradigma Heroico del Ego, hasta que el arquetipo del Inocente comienza a manifestarse de manera sana/constructiva. El germen de poder hacer "La Síntesis" lo aporta el arquetipo del Inocente Es aquí donde se empieza a ejercitar ésta habilidad del punto medio, la capacidad de dejar de ser polares para pasar a manifestar nuestra estructura trinitaria. Deja de ver solo que hay un "Yo" y un "Tu"... también existe un "Nosotros".

          En situaciones como la esquizofrenia y la bipolaridad, se observa un repudiar o sobreidentificarse con Ego respectivamente. En el caso de la negación, repudio, e incluso la aniquilación del Ego, por creer erróneamente que es nocivo o incluso un obstáculo para el crecimiento espiritual del ser humano, se pierde el contacto con el mundo físico, con las necesidades, se pierde la consciencia de "Yo", y todas nuestras necesidades en vez de reconocerlas como propias,  las empezamos a escuchar fuera, de forma que nos ordenan hacer determinadas acciones. Esas acciones que "algo o alguien ordena hacer" guardan relación con verdaderas necesidades que tenemos,  falta el filtro de lo correcto, e incorrecto, de lo moral e inmoral, de lo legal e ilegal que también se alberga en el Ego aniquilado o escindido, en este caso.

          Si lo que sucede es  sobreidentificarse con el Ego, pasa lo contrario, es tal la compenetración con los estados polares que comenzamos a vivir en ellos, saltando de uno en otro, magnificando de forma desmedida nuestros estados internos y el conflicto se vuelve el leitmotiv de una existencia Bipolar.

          Para nada pretendo afirmar que la negación del Ego o el sobreidentificarse con éste sea "la cusa" tanto del trastorno bipolar como de la esquizofrenia, solo apunto que en estos casos "se observa" determinada relación con el Ego. De hecho las cusas de dichas enfermedades todavía no están claras al 100% por la comunidad científica que se encarga de su estudio.

          El Ego es la piedra fundamental sobre la que nos construimos y nos manifestamos, es absolutamente necesario y fundamental. Cuando se establece una sana relación con el Ego, una aceptación e integración, el Viajero Heroico logra trascenderlo y deja de tener una existencia egocéntrica, para pasar a una realidad Egótica. En este punto el Viajero comienza a tener la sensación de que hay algo más, de que entre él, el otro y ellos hay cosas en común, y es cuando empieza el desarrollo del Alma, la fase integradora por excelencia y exploradora del ser humano, pero ésto es, otra historia...